Homenaje al pepino

El cultivo del pepino se confunde con la historia de la humanidad. Originario del sur de Asia, se cultivaba en la India hace más de 3.000 años. En Grecia y Roma fue adoptado como alimento (según cita Plinio, nunca faltaba entre los platos servidos al emperador Tiberio ) y extendido por los romanos a toda Europa y por Colón posteriormente a América. Es de la familia de las Cucurbitáceas y necesita de un clima templado, para cultivarse en óptimas condiciones.

Cuenta con 20 Kcal por cada 100 gramos y su composición es de 95% de agua. Posee, además, 0.69 gramos de proteínas y entre sus vitaminas encontramos la A (esencial para la vista, conservar la piel, pelo y mucosas), E y C (antioxidante, forma colágeno y ayuda a la elasticidad en la piel y reduce las arrugas) y Niacina, y sus minerales: Potasio, Calcio, Fósforo, Magnesio, Hierro.

Está asociado al verano y a las ensaladas y gazpachos. Debe comerse fresco y a ser posible con la piel.

La sabiduría popular le atribuye propiedades benéficas para la salud en el tratamiento de la gota, la obesidad y enfermedades del corazón. También se señala como alivio de ojos cansados e inflamados; para la picadura de avispas y, especialmente, como mascarilla para la piel.

SOPA DE PEPINOS A LA MENTA

1 litro de caldo de pollo
3 pepinos grandes
2 yogures naturales
1 ramita de menta fresca
cebollino
pimienta
sal

Cortar los pepinos y triturarlos junto con los yogures y el caldo de pollo frío.
Cuando esté bien batido y la crema está muy fina, añadir la menta, un poco de sal, pimienta y un poco de cebollino picadito.
Servir la crema bien fría

TUSAL junio

Esta noche hay luna nueva y yo estreno nuevo recipiente para el TUSAL de este mes ya que en el anterior ya no cabían más hilos.

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