Paseando por el barrio gótico he descubierto una corseteria que cierra por jubilación. Cómo en el escaparate tenían puntillas hechas con bolilllos sin pensarlo he entrado en ella. Pero una vez dentro y al hablar con la dueña , nieta del fundador de la tienda que data de 1895, me ha comentado que tenía cajas de madera antiguas ¡antiguas! y me he quedado con dos . Necesitan una ligera restauración ya que están bastante bien conservadas. (Ya os enseñaré cómo quedan)

Además de las cajas también compré hilos de carrete de madera y medidos en yardas…

… curiosidades como unas hebillas para sujetar las ligas de los años 30…

… y por supuesto, las puntillas.

Es una lástima que estas tiendas centenarias vayan desapareciendo. La historia de la ciudad muere también un poco con ellas.



































