El mes de junio anuncia el momento de mayor esplendor de las cerezas. La variedad más conocida en nuestro país, la más dulce, se suele consumir al natural como fruta de sobremesa o como ingrediente de gran cantidad de recetas a las que aporta frescura y alegría con su bonito color.
La cereza es rica en vitaminas A, B, C, E, K y PP, en hierro, calcio, magnesio, potasio y azufre. Si queréis saber más, os remito a mi post

MUFFINS DE CEREZAS
1 huevo XL
87 gr de azúcar blanco
30ml de leche
95 ml de aceite de oliva suave o de girasol
105 gr de harina de reposteria
3 gr de levadura en polvo
1/2 cucharadita de canela
ralladura de medio limón
150gr de cerezas
ron
azúcar glas
Precalentamos el horno a 200ºC
Deshuesamos las cerezas y las troceamos. Las ponemos en una sartén con una gota de aceite. Las movemos un poco y echamos un chorrito de ron por encima, removemos hasta que pierda el alcohol unos 2 min y reservamos.
Batimos con unas varillas eléctricas el huevo con el azúcar hasta doblar el volumen.
Añadimos poco a poco el aceite, luego la leche y seguimos batiendo.
Agregamos la harina mezclada con la levadura, la canela y la ralladura de limón, hasta obtener una masa homogénea.
Por último añadiremos las cerezas, removemos con una cuchara de madera para integrarlas con la masa y rellenaremos los moldes.
Horneamos durante 15 minutos.
Decoramos con una cereza en el centro y espolvoreamos azúcar glas por encima.

¿Queréis unas cerezas?