Bizcocho de limón con semillas de amapola

Este bizcocho es fácil de preparar, está delicioso y su sabor a limón resulta adictivo. Las semillas de amapola guardan un montón de sorpresas. Además de ofrecer un sabor delicioso a los productos de panadería y pastelería poseen propiedades beneficiosas para la salud:

Ácidos grasos saludables:  sobre todo la presencia de ácidos grasos omega-3 y omega-6.
Fibra: tres cucharadas soperas de semillas de amapola aportan un 12% del valor diario de fibra dietética recomendado.
Vitaminas: destaca la presencia de vitaminas del grupo B (en especial B1, B2, B3, B5, B6 y ácido fólico o B9), así como vitamina E y C.
Minerales: podemos mencionar el contenido en magnesio, calcio, manganeso, potasio, fósforo, hierro, zinc y cobre.

Fortalecen los huesos, son buenas para el corazón, facilitan la digestión y alivian el dolor.

Bizcocho de limón con semillas de amapola 

Para el bizcocho
170 gr harina
10 gr azúcar
3 huevos L
10 gr levadura química
1/4 cucharadita de sal
ralladura de 1 limón mediano
70 gr de mantequilla blanda
120 ml nata para montar
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharada de semillas de amapola

Para el almíbar de limón
100 gr de azúcar
90 ml de zumo de limón

Para el glaseado de limón
90 gr Azúcar glas
2 cucharadas de zumo de limón

 

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde desmontable de un diámetro aproximado de 20 cm.

En un cazo a fuego lento, derretimos la mantequilla, añadimos las semillas de amapola y la ralladura de limón y apartamos del fuego. Removemos bien y reservamos.

Batimos los huevos y el azúcar hasta que éstos doblen su volumen y queden de color blanquecino.

Añadimos la nata a la mezcla de los huevos y seguimos batiendo durante otro par de minutos o hasta que veamos que espesa y sigue blanqueando.

En un cuenco a parte, tamizamos la harina, la levadura y la sal y vertemos a la masa anterior incorporando con una espátula con movimientos envolventes para que no se nos baje el aire.

Finalmente incorporamos la mantequilla con las semillas y la ralladura de limón. Añadimos también el zumo y lo incorporamos bien. Vertemos en el molde.

Metemos al horno y horneamos durante unos 45-50 minutos según el molde o hasta que al pincharlo el palillo salga limpio.

Preparamos el almíbar calentando en un cazo el zumo de limón y el azúcar hasta que ésta se haya disuelto por completo.

Sacamos el bizcocho del horno, lo dejamos enfriar unos minutos y lo bañamos con el almíbar. Dejamos enfriar.

Mientras preparamos el glaseado mezclando bien con un tenedor o unas varillas el azúcar glas con el zumo de limón.

Vertemos el glaseado por encima de nuestro bizcocho y… ¡a disfrutar!