SAL de primavera de Atelier Soed Idee (II)

Os muestro el avance del SAL de primavera que ha organizado Atelier Soed Idee. Corresponde a las partes 2ª a 6ª y ya se puede descubrir lo bonito que va quedando, ¿verdad?


¿A dónde irá el camino?

Sampler SAL 1853

Atelier Soed Idee organiza un SAL gratuito de un sampler de 1853. Está reconstruido de la pieza original y como se puede apreciar, es  muy colorido . Lo ha dividido en 12 partes no muy grandes para que lo podamos ir bordando junto con otros proyectos que tengamos entre manos. El avance que os muestro es de las 4 primeras partes.

Si os apetece conocer sobre los sampler y su historia aquí tenéis información.

SAL de primavera de Atelier Soed Idee

Atelier Soed Idee ha organizado un SAL misterioso de ambiente primaveral, que ha dividido en 10 partes no muy grandes para que podamos compaginarlo con otros proyectos que tengamos en marcha.

Así queda la primera parte terminada

Bizcocho de limón con semillas de amapola

Este bizcocho es fácil de preparar, está delicioso y su sabor a limón resulta adictivo. Las semillas de amapola guardan un montón de sorpresas. Además de ofrecer un sabor delicioso a los productos de panadería y pastelería poseen propiedades beneficiosas para la salud:

Ácidos grasos saludables:  sobre todo la presencia de ácidos grasos omega-3 y omega-6.
Fibra: tres cucharadas soperas de semillas de amapola aportan un 12% del valor diario de fibra dietética recomendado.
Vitaminas: destaca la presencia de vitaminas del grupo B (en especial B1, B2, B3, B5, B6 y ácido fólico o B9), así como vitamina E y C.
Minerales: podemos mencionar el contenido en magnesio, calcio, manganeso, potasio, fósforo, hierro, zinc y cobre.

Fortalecen los huesos, son buenas para el corazón, facilitan la digestión y alivian el dolor.

Bizcocho de limón con semillas de amapola 

Para el bizcocho
170 gr harina
10 gr azúcar
3 huevos L
10 gr levadura química
1/4 cucharadita de sal
ralladura de 1 limón mediano
70 gr de mantequilla blanda
120 ml nata para montar
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharada de semillas de amapola

Para el almíbar de limón
100 gr de azúcar
90 ml de zumo de limón

Para el glaseado de limón
90 gr Azúcar glas
2 cucharadas de zumo de limón

 

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde desmontable de un diámetro aproximado de 20 cm.

En un cazo a fuego lento, derretimos la mantequilla, añadimos las semillas de amapola y la ralladura de limón y apartamos del fuego. Removemos bien y reservamos.

Batimos los huevos y el azúcar hasta que éstos doblen su volumen y queden de color blanquecino.

Añadimos la nata a la mezcla de los huevos y seguimos batiendo durante otro par de minutos o hasta que veamos que espesa y sigue blanqueando.

En un cuenco a parte, tamizamos la harina, la levadura y la sal y vertemos a la masa anterior incorporando con una espátula con movimientos envolventes para que no se nos baje el aire.

Finalmente incorporamos la mantequilla con las semillas y la ralladura de limón. Añadimos también el zumo y lo incorporamos bien. Vertemos en el molde.

Metemos al horno y horneamos durante unos 45-50 minutos según el molde o hasta que al pincharlo el palillo salga limpio.

Preparamos el almíbar calentando en un cazo el zumo de limón y el azúcar hasta que ésta se haya disuelto por completo.

Sacamos el bizcocho del horno, lo dejamos enfriar unos minutos y lo bañamos con el almíbar. Dejamos enfriar.

Mientras preparamos el glaseado mezclando bien con un tenedor o unas varillas el azúcar glas con el zumo de limón.

Vertemos el glaseado por encima de nuestro bizcocho y… ¡a disfrutar!

Hari Kuyo

Hoy en Japón se celebra el Hari Kuyo (Día de Agradecimiento a las Agujas), ceremonia de más de cuatrocientos años de antigüedad en el que  profesionales de la moda como diseñadores, fabricantes de kimonos, estudiantes, así como también a las amas de casa que simplemente les gusta coser, llevan las agujas rotas que han reunido a lo largo del año para darles el último adiós.
En la sala principal del  templo  se oficia un servicio religioso por los monjes que simboliza el funeral por las agujas.

Todos expresan su gratitud a las agujas y alfileres que les han permitido crear su trabajo y rezan por el trabajo futuro, pidiendo más habilidad o destreza.

Le bloc de tofu utilisé pendant Hari Kuyo, la cérémonie pour honorer les aiguilles usagées

Cuatro mujeres vestidas con atuendos del estilo del período Nara llevan a cabo una danza a modo de ofrenda delante del altar en honor a Orihime, el tejedor divino, y a los asistentes se les invita a coger una de las agujas del “funeral” y clavarla en grandes bloques de gelatina de konyaku (tofu) con una oración, para que las agujas descansen.

Al igual que otros rituales que se celebran a lo largo del año, está íntimamente ligado al respeto por los objetos que han servido para facilitarnos la vida y que, por lo tanto, no merecen solo ser desechados sin más.

La ceremonia muestra el sincretismo religioso de los japoneses: el sintoísmo que le da alma a los objetos y el budismo que respeta toda creación, viva o inanimada.

El Hari Kuyo se celebra el 8 de febrero en la región de Kanto y el  8 de diciembre en Kyoto y la región de Kansai.

Mujeres orando frente al bloque de tofu donde enterraron sus agujas durante el Hari Kuyo.

(imágenes de Japan experience)

Almendras garrapiñadas

Las almendras como otros frutos son fuente de hidratos de carbono saludables. 100 gramos tienen 576 calorías. Un porcentaje de grasas de 49 gramos, destacando los ácidos grasos poliinsaturados como los Omega-3 y Omega-6, (tienen unos 12 g por cada ración de 100 gramos de almendras). La misma cantidad, 12 gramos la tiene también de fibra alimentaria. Entre otros nutrientes tiene vitamina A, calcio, magnesio y potasio.

Este dulce sencillo, que solo consiste en frutos secos caramelizados, tiene historia. Hay constancia de que, ya en el siglo XVI, se preparaban en algunos conventos y por maestros confiteros. Las más famosas son las de Alcalá de Henares y las de Briviesca (Burgos).

 

Almendras garrapiñadas

250 g de azúcar
200 g de almendras con piel
250 g de agua

Ponemos todos los ingredientes juntos en la sartén y los calentamos a fuego medio. El azúcar comienza a disolverse y luego a tomar color. Lo dejamos así, con el fuego medio, hasta que el caramelo empieza a burbujear y formar una especie de espuma; entonces bajamos el fuego para que el caramelo mantenga un mínimo de hervor pero que no se queme. Así, con el fuego bajo, vamos removiendo con una cuchara o espátula de madera dejando que el agua se vaya evaporando y el caramelo se ponga más denso.

Sin dejar de remover, veremos que el caramelo se queda sin líquido y se pone seco, como una arenilla. Cuando tenemos el azúcar así subimos un poco el fuego para lograr que las almendras se vayan caramelizando sin pegarse unas a otras. Seguimos removiendo para que el caramelo se distribuya de manera homogénea sobre las almendras.
Cuando vemos que las almendras están cubiertas por esa capa de caramelo algo irregular tan característica las retiramos de la sartén y las volcamos sobre una hoja de papel de hornear. Con la ayuda de una espátula o cuchara las separamos para que no quede ninguna unida y las dejamos enfriar completamente. Se conservan muy bien en un bote de cristal.

 

Desafío de Navidad -JPC

Con estos dos diseños participo en el desafío de Navidad que organizó Jura Point de Croix 

Podéis conseguir estos gráficos de modo gratuito en su blog y a partir del 31 de enero ver las fotos de l@s participantes en este reto navideño.

Galette des Rois

La Galette des Rois es el dulce tradicional con el que se celebra la Epifanía o el Día de Reyes en el norte de Francia; es muy fácil de hacer, se elabora con masa de hojaldre,  crema de almendras, y también puede añadirse mermelada.

2 láminas redondas de hojaldre
Medio litro de leche.
100 gr de azúcar.
2 yemas de huevos M.
50 gr de maicena.
120 gr de almendra molida.
50 gr de mantequilla

Prepararemos una crema pastelera rápida en el microondas. En un bol apto ponemos la leche, las yemas, el azúcar y la maicena. Removemos bien y lo llevamos al microondas a máxima potencia, sacándola de vez en cuandopara batirla y controlando que no queme, hasta que haya espesado.
Añadimos la mantequilla y la almendra. Incorporamos todo bien y dejamos enfriar.
En una bandeja y sobre papel de horno ponemos una lámina de hojaldre y extendemos la crema dejando libre dos dedos aproximadamente en los bordes para poder sellar la masa con la parte superior. Cubrimos con la segunda lámina de hojaldre sellando los bordes presionando con los dedos, con un tenedor o enrollando y presionando. Hacemos unas marcas helicoidales sobre ella y pincelamos con huevo batido toda la superficie.
Hornear en horno precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo hasta que haya dorado.

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