
La quinoa, cultivada por los Incas hace más de 5000 años, es técnicamente la semilla de una hierba aunque es considerada un grano. Pertenece a la familia de las quenopodiáceas (como las espinacas) pero se compara con los cereales por su composición y su forma de comerlo.
En comparación con otros granos integrales, la quinoa es rica en vitaminas del complejo B, vitamina C, E, tiamina, rivoflavina, y tiene un alto contenido de minerales, tales como fósforo, potasio, magnesio y calcio entre otros. Su sabor es agradable, su textura suave y es muy versátil y fácil de usar. Se cocina en 15 a 20 minutos y puede ser utilizado en una gran variedad de platos desde el desayuno hasta el postre. Tiene una elevada capacidad saciante y contribuye a reducir los niveles de colesterol, glucosa y presión arterial.

La marca de arroces SOS ha sacado al mercado un arroz integral con quinoa y 4 cereales (avena, centeno,trigo y cebada) y para probarlo lo he acompañado de verduras y pollo. En casa ha gustado mucho la textura del arroz y de la quinoa y a partir de ahora formará parte de mi despensa.
Ingredientes 4 personas
1 cebolla
1 zanahoria
1 puerro
1/2 pimiento rojo
1/2 pinmiento verde
100 gr de judías cortadas en trozos
1 diente de ajo
1 cucharada de soja
2 pechugas de pollo cortadas en dados
700 ml de caldo vegetal o agua
170 gr de arroz integral con quinoa SOS
sal
aceite de oliva
En una cazuela con aceite de oliva caliente se sofríen la cebolla, la zanahoria, el puerro, los pimientos y el diente de ajo todo cortado en pequeñas tiras. Cuando esté todo pochado se añade la soja y una pizca de sal. Añadimos el arroz y las judías verdes, rehogamos unos minutos y vertemos el caldo/agua caliente y dejamos hervir hasta que se absorba el líquido (15-20 minutos)


































