Mi 2º biscornú…

…es el modelo Otoño…

… diseñado por Lee Albrecht

3 años y….¡SORTEO!

El tiempo pasa  tan rápido que el próximo día 19 el blog cumple 3 años con más de 400 post  y más de 220.000 visitas. Para celebrarlo voy a sortear un conjunto compuesto por un pinkeep y un cojín-acerico y …

…un paño de cocina , una espátula y unos moldes para galletas.

Para participar:

– Dejar un comentario  sólo en este post
– Anunciar el sorteo  en vuestro blog
– Si no tenéis blog dejar una dirección de mail (no acepto anónimos)
– Se aceptan participantes internacionales

Tenéis hasta el día 30 de abril para apuntaros

¡Gracias a tod@s por vuestras visitas!

Hojaldre

Ayer asistí en la Cookiteca de Pedralbes  al taller sobre hojaldre que impartió Loreto de Sabores de Colores. Hacer hojaldre es laborioso por el número de pliegues y el reposo que tiene que tener pero para nada tan complicado como me imaginaba.

El hojaldre es una masa crujiente traída a Europa por los árabes, aunque su origen es anterior, pudiendo encontrarse referencias a pastas y masas hojaldradas en la Grecia y Roma clásicas. Se elabora con harina, grasa (mantequilla, manteca de cerdo o margarina), agua y sal.

Pasteles hojaldrados dulces o salados se realizan en España con anterioridad al siglo XVII (aparecen en  ‘El Buscón’ de Francisco de Quevedo, escrito en 1604). En su origen, cada hoja, muy delgada, se hacía por separado y, untadas de grasa, se unían, tal como se sigue haciendo en platos como la pastela marroquí.

Una anécdota cuenta que un pastelero francés, Claude Lorrain (también conocido como Claude Gellée),  por 1613 preparó un empaste para hacer unos pasteles que eran las delicias en aquella época, pero se dio cuenta de que en la elaboración había olvidado añadir la materia grasa, así que quiso enmendar el fallo estirando la masa bien fina, añadiendo la grasa y doblando y volviendo a estirar y doblar para que el reparto de la grasa fuera homogéneo. La sorpresa fue cuando horneó piezas de esta masa y descubrió que había obtenido unos pasteles muy ligeros, crujientes y esponjosos. Mas tarde otro pastelero de renombre, el francés Marie Antoine Carême establece el número de dobleces que debe llevar para una adecuada separación de las hojas.

Al terminar el taller , Loreto nos dio una pequeña cantidad de hojaldre para que la probáramos en casa y la he utilizado para hacer un hojaldre de salmón a la mostaza de finas hierbas.

¿Que te ha parecido Loreto?

Tengo que compartir (IV)…

… ese olorcillo de café.

Tengo que compartir (III)…

…¡¡¡CHO-CO-LA-TE!!!!!

Tengo que compartir (II)…

… estos deliciosos macarons

Mi pastel de Pascua

Mi particular Mona de Pascua…

… hecha con un bizcocho Guiness de chocolate, recubierto con un cheese frosting…

… y decorada con conejitos y huevos de chocolate.

BIZCOCHO GUINESS

250 gr de mantequilla
250 ml de cerveza Guiness
75 gr de cacao puro sin azúcar añadido (Valor)
275 gr de harina tamizada
400 gr de azúcar
2 huevos
150 ml de nata líquida
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 cucharaditas de bicarbonato sódico

Precalentar el horno a 170º.
Poner la mantequilla, la cerveza y  el caco en una cazuela y calentar a fuego medio removiendo hasta que se derritala mantequilla. Reservarentre 5 a 10 minutos.
Poner en un bol grande la harina, el azúcar y el bicarbonato, mezclando bien. Añadir la mezcla de cerveza  y batir con una varilla manual. Cuando se haya integrado todo bien, se incorpora la vainilla, los huevos y la nata líquida y se sigue batiendo  hasta que quede una masa espesa.
Engrasar y enharinar un molde de unos 20 cm y verter la mezcla hasta las 3/4 partes de su capacidad.
Hornear durante 45 minutos aproximadamente.
Sacar del horno y dejar enfriar.
Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.
(Es conveniente que este bizcocho repose por lo menos 1 día antes de comerlo)
Frosting de queso
200 gr de queso tipo Philadelfia
100gr de azúcar glass
200 ml de nata líquida para montar

Mezclar el queso crema con el azúcar glass e incorporarle con movimientos suaves la nata que habremos montado previamente.

Menú de Semana Santa

Si me preguntaran que  recuerdos me traen las Semanas Santas de mi infancia contestaría que el potaje de vigilia, los soldaditos de Pavía, las torrijas y Ben-Hur. Pero los recuerdos no se quedan en el olvido ya que año tras año reponen Ben-Hur en la tele y yo sigo comiendo esos mismos platos (¿será que también quiero una repetición en cadena de estos recuerdos para mis hijos?).

El potaje de Vigilia es una  receta tradicional en toda España durante la época de Cuaresma. Es un plato muy completo y nutritivo.Reúne todos los nutrientes esenciales y apenas contiene grasa. Esta receta no es la que hacía mi madre ya que no he usado garbanzos secos , ni he desalado el bacalao.

Potaje de vigília

2 botes de garbanzos cocidos
5o0 gr de espinacas o acelgas limpias y listas para comer (también pueden ser congeladas)
250 gr  de bacalao de Islandia desmigado y desalado
2 huevos duros
2 dientes de ajo
1 cebolla
pimentón dulce
caldo vegetal o agua
sal

Abrimos los botes de garbanzos cocidos y los ponemos en un colador para que escurran bien el líquido.Pelamos y picamos los ajos y la cebolla. En una cazuela ponemos un chorrito de aceite de oliva y freímos la cebolla. Cuando empiece ha estar pochada se añaden lo ajos y cuando estos estén doraditos añadimos una cucharadita de pimentón. Rehogamos todo y añadimos los garbanzos. Sofreímos unos minutos para que cojan el sabor del pimentón y añadimos las espinacas ( o acelgas), el caldo vegetal o el agua hasta casi cubrir el guiso y dejamos cocer unos 10 minutos; se añade el bacalao desmigado, dejamos otros 5 minutos y añadimos los huevos duros troceados. Dejamos reposar y servimos.

Torrijas

Harta de no encontrar un buen pan para torrijas he hecho esta receta que encontré en Webos fritos; el resultado un pan con una miga muy prieta que absorbe muy bien la leche y no se rompe.

350 g de leche
1 cucharadita de azúcar o de miel
40 g de levadura prensada
550 g de harina de fuerza
5 g de sal

Poner la leche tibia y el azúcar (o la miel) en un bol y mezclar con unas varillas.
Añadir la levadura desmigada y darle unas vueltas para que se deshaga en la leche.
Añadir 400 gramos de harina, la sal y mezclar. Cuando lo tengamos mezclado, echar en la encimera, y añadir el resto de la harina hasta que no se nos pegue en las manos. Amasar con movimientos firmes, moviendo la masa hacía arriba y golpeándola contra la encimera.
Formar una bola, y dejar reposar 5 minutos. Darle forma de barra. Si se encoge, dejadla reposar. La medida de largo de la barra es la de la diagonal de la bandeja del horno.
Precalentar el horno a 200º, calor arriba y abajo.
Dejar reposar 10 minutos en la bandeja en la que la vayamos a hornear. Marcar con un cúter la barra de pan según el grosor que queramos para nuestras torrijas (muy poco, solo se trata de que nos sirva de guía para cortar).
Hornear 30-35 minutos.
Sacar el pan a una rejilla y dejar enfriar unas horas antes de utilizarlo.
Para ser el primero que hago no ha salido mal ¿eh? La receta de mis torrijas está aquí.

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